Martes, 22 de febrero de 2005
La comarca del Valle del Ese-Entrecabos comprende los concejos de Pola de Allande, Salas, Tineo, Cudillero y Valdés. Su nombre, a la vez que indica su situación geográfica en torno a un río, sugiere la belleza de su compleja orografía; los cabos Busto y Vidío, aunque no delimitan con exactitud su extensión jurisdiccional, se toman como referencia por su importancia y belleza.
ISABEL BOTO ÁLVAREZ
La economía de estos cinco concejos, de núcleos de población eminentemente rurales, particularmente dispersos en el caso de Pola de Allande, se basa principalmente en el sector primario; sobre todo en el agrícola-ganadero, ya que sólo Valdés y Cudillero se asoman al mar y también en éstos coexisten las actividades pesqueras con la agricultura y la ganadería.
Los alcaldes de estos cinco concejos han acordado recientemente poner en marcha un proyecto turístico que gira en torno a las amplias zonas vaqueiras que la comarca comprende, y siento no poder en esta breve presentación detenerme un momento a explicar el gran interés que desde el punto de vista humano, sociológico y etnográfico tiene el mundo de los vaqueiros de alzada, pueblo trashumante históricamente marginado.
Cuando alguien me propuso, desde el «Ceder» Valle del Ese-Entrecabos, participar en el programa «Vistoras», pensé decir que no, porque no me gustan los movimientos o actividades dirigidos específicamente a un solo sexo, ya sea masculino o femenino. Pienso que, una vez alcanzadas ciertas cotas imprescindibles, aunque aún insuficientes, de igualdad -gracias al esfuerzo y sacrificio de muchas mujeres, sería injusto olvidarlo-, debemos, por fin y para siempre, trabajar juntos hombres y mujeres en bien de la humanidad que ambos conformamos. Pero cuando me explicaron en qué consistía la humilde labor de las vistoras, como transmisoras de información entre nuestro entorno más inmediato y los organismos que gestionan nuestros recursos; como portavoces de las necesidades y anhelos de sus vecinos, e impulsoras de los muchos valores y conocimientos de la mujer rural, y que esto formaba parte del plan de participación social Arraig@, no pude negarme: sería negar la dura realidad de las mujeres campesinas, que desde siempre compartimos con el hombre el esfuerzo físico de las tareas agrícolas, combinando este duro trabajo con el de amas de casa y con el cuidado de los hijos y de los mayores; a veces ni siquiera nosotras mismas somos conscientes de esto, ya que la resignada condición femenina se potencia aquí por la secular postergación y marginación del medio rural, que confiere al carácter de las gentes del campo un matiz de resignado pesimismo. Y porque en la vorágine globalizadora de este tiempo de cambios vertiginosos, «arraigo» es una palabra clave, y desarraigo es el nombre del fantasma que amenaza con dejar nuestros pueblos vacíos y desolados.
Cuando McLuhan soñó la aldea global como panacea de conocimiento y fuente inagotable de comunicación humana, olvidó los peligros que entraña una fusión de culturas en avance imparable hacia el espejismo cegador del progreso y el pensamiento único en el árido desierto de la globalización.
Me consta, Ministra, tu preocupación ante un grave problema que contribuye al progresivo envejecimiento de la población rural: la falta de relevo generacional, que no es sino la consecuencia y culminación de otros muchos problemas y circunstancias, así como de la prolongada crisis del sector, que se verá inevitablemente agravada cuando los fondos europeos nos retiren sus subvenciones (esto no sería un problema si tuviésemos unos ingresos dignos y suficientes). Se nos ha presentado estos días un paquete de medidas en el que figura una reducción en la presión fiscal, que, si bien nos parece insuficiente, demuestra tu voluntad política.
Dada la importancia que tiene para esta comarca y para toda Asturias el sector lácteo, y teniendo en cuenta que Central Lechera Asturiana es la SAT (sociedad agraria de transformación) más importante de España, creo que no es inoportuno mencionar aquí un problema transversal que afecta a la ganadería de leche, especialmente a los socios de dicha SAT, que no es sino una cooperativa que, por razones que obviamente no debo señalar aquí, ha perdido casi todos sus activos a favor de una SA, y voy a permitirme concretar esto en una petición: es necesario un nuevo decreto regulador de las SAT que desarrolle el de 3 de agosto de 1981, para equiparar estas sociedades con las cooperativas, ya que el actual fue dictado como medida urgente en la transición para transformar los grupos sindicales de colonización agraria, y no garantiza con exactitud los derechos de los socios de estas sociedades de naturaleza cooperativa: en Asturias los socios ganaderos de Central Lechera Asturiana SAT somos víctimas de la falta de desarrollo de dicha norma, hasta el punto de que el comité de dirección de la Agrupación Independiente de Ganaderos de Clas (AIG-Clas), un colectivo democrático que reúne al 47% de los socios, puede ser sancionado con la expulsión de la Central por defender el modelo cooperativo, sin que existan normas precisas que lo impidan.
No debo extenderme en esta presentación, y apenas me queda tiempo para recoger ante ti las muchas demandas sugeridas por nuestras compañeras vistoras: no has llegado hasta aquí por cómodas autopistas, y es bueno y loable que los políticos abandonen de vez en cuando la comodidad de sus despachos y transiten por los caminos que los ciudadanos de a pie frecuentamos. Tenemos una sanidad pública cuyo modelo intentó importar alguna desarrollada superpotencia mundial y, sin embargo, hemos de perdernos con frecuencia ante burocracias tan complejas como los senderos que serpentean nuestras montañasÉ Hemos entrado en el círculo consumista de la era de la información, con todas las contradicciones que entraña, pero la mayoría de nuestras aldeas no tiene acceso a internet debido a que, por la ausencia de una instalación telefónica por cable, muchos de nuestros terminales utilizan un sistema llamado TRAC, que no soporta datos y no permite, por tanto, que dicha conexión se pueda contratar; es justo añadir que en el Principado de Asturias se ha puesto en marcha un proyecto -«Ciberal»- que ha permitido a algunas agrupaciones rurales acceder a internet por vía satélite, pero es necesario extenderlo a todos los núcleos rurales... Los meteoros atmosféricos siguen causando apagones de luz, lo cual, unido a frecuentes variaciones de potencia en la red eléctrica, causa trastornos, incomodidades y daños económicos. No podemos deshacernos de forma ecológicamente correcta de los plásticos que envuelven nuestros ensilados, por carecer de infraestructuras para ello. Nuestros hijos se van, porque nuestro trabajo no permite días libres: alguien me decía que los ganaderos tenemos trescientas sesenta y cinco jornadas laborales al año de doce horas de trabajo más doce de guardia.
Es imprescindible, y el proyecto Arraig@ puede ser vital para ello, buscar fórmulas capaces de conciliar el justo y lógico afán de progreso y bienestar social que mueve a los pueblos, con el amor a las tradiciones, a la tierra que nos sustenta; creo que una sociedad que no se asiente sobre un sector primario fuerte y saneado será una casa cimentada sobre arena, un árbol de raíces carcomidas.
Xuan Bello, escritor del Valle del Ese, dijo estos versos:
«Un país onde la casa cai,
el molín, l' orriu, la ponte,
la iglesiaÉ l' home tamién cai
[É] onde namás nos queda la memoria
corrompida de la infancia, la nuesa soledá
l' abandonu de nuesu ».
«Sé feliz, inda hai un monte, ayundes,
aunde podrás buscar nigos
[É] un regato aunde podrás buscar truitas,
un prau aunde podrás buscar grillos».
Por: Ferrera | Campo news | Comentarios (0) | Referencias (0)
Dedicada a Ferrera de los Gavitos pequeña población de Valdés, occidente de Asturias (España)
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